Así, o de formas peores, se imaginaba que eran los marcianos, una especie de hormigones narizotas con cara de lelos. Véaselos aquí en amena charla. Parecen un tanto inofensivos, nada que ver con los malísimos que inventara H.G.Wells.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario